Un desarrollo de la Provincia de Río Negro, que cuenta con un ámbito óptimo para si implementación. Su ubicación estratégica surge como consecuencia del desarrollo no solo de infraestructura, sino científico, tecnológico e industrial.
El Parque Productivo Tecnológico Industrial Bariloche es un viejo anhelo que se concretó recientemente por la decisión política del Gobernador de la Provincia de Rio Negro, Alberto Weretilneck, quien propuso a la legislatura de Rio Negro la ley de declaración de utilidad pública de las 319 hectáreas donde hoy se emplaza el Parque y posteriormente la creación del Ente Promotor del Parque Productivo Tecnológico Industrial sancionado por ley 5049.

San Carlos de Bariloche presenta características particulares en tanto su economía, aunque depende en parte de la actividad turística, no logrará ser sostenible de no mediar políticas públicas para diversificar su matriz productiva en un grado mayor al alcanzado hasta el presente.
En este contexto se debate desde hace décadas la necesidad de que nuevas actividades respondan a un plan estratégico para que el potencial desarrollo de actividades industriales, de servicios tecnológicos y servicios de logística, junto a la modernización de infraestructura básica de servicios públicos y otras, se realicen de modo armónico con el turismo e incluso se exploten sinergias potenciales no siempre visualizadas por los actores públicos y privados.
Resulta imperioso entonces, contar con un Parque tecnológico e industrial, en el cual se puedan instalar tanto las diversas empresas productoras de bienes, como las empresas de desarrollo tecnológico y centros logísticos de carga y descarga de productos, a efectos de favorecer el desarrollo productivo local.
La puesta en marcha de un Parque Productivo Tecnológico Industrial en la localidad, no solo brindará respuesta a esta intensa necesidad, sino que: Atraerá inversiones nacionales y extranjeras; Actuara de catalizador para el nacimiento de nuevas empresas y el crecimiento de las existentes; Contribuirá a generar nuevos empleos; Facilitara la transferencia tecnológica entre empresas, así como entre instituciones de investigación y el sector empresario; Favorecerá la creación y consolidación de clústeres sectoriales; Permitirá la creación de centros de servicios sectoriales de fácil acceso para las diversas empresas del sector; Impulsará las compras de insumos conjuntas, con la consecuente disminución de costos y mejora de la competitividad; Facilitará la realización de alianzas para la distribución de producción en forma conjunta; Favorecerá el reordenamiento territorial e industrial.